Foto para el concurso Taeyang King de pullips.com, 5º ronda: Futuro.
Podéis ver todas las fotos aquí: www.pullips.com/foro/viewtopic.php?t=24974
Ha sido la ronda en la que más me ha costado decidirme. De alguna forma, todas las anteriores tenían algún tipo de relación o simbolismo con Gareth, pero el futuro... a él solo le preocupa que su futuro no estropee su presente. Odia pensar en el mañana y odia temer perder las cosas que tiene y que quiere. Odia los cambios y odia ver la vida como un camino en el que constantemente mires atrás y alante. Él solo mira el momento y no ambiciona cosas futuras ni se deja atar por el pasado.
Con estas premisas, pensar una foto con él me costó horrores =_=, el señor G no colaboraba nada. Así que me planteé algo más visual, el típico rollo futurista de hologramas, ropa blanca y plata, simplicidad, frialdad y mucho automatismo. La imagen de Minority Report, en la que Tom Cruise mueve vídeos en una pantalla de luz con sus dedos siempre me venía a la cabeza, así que llené la pantalla con las cosas que le gustan y que no le gustan al señor G: por un lado, su querida K, sus coches y su casa del lago, y por otro, su odio hacia Nekoko, y por consiguiente a los gatos, a los que tiene apuntando para eliminarlos xD.
martes, 26 de abril de 2011
miércoles, 13 de abril de 2011
24/7 songs: "Empire State of Mind" Jay-Z ft. Alicia Keys
En livejournal tenía una sección que consistía en colgar una página que me encandilaba de los cómics que leía. Ahora voy a empezar una similar, 24/7 songs, para poner las canciones que se me enganchan una y otra vez sin poder pararlas durante días enteros (sip, soy así de rayada xD)
Hace un par de días cuando volvía del trabajo, pusieron en la radio "Empire State of Mind". No le había prestado atención a la canción hasta ese momento, que me paré a poner el oído y creí reconocer a Alicia Keys. Tuve que subir corriendo a casa a buscar la canción y sip, ella era :D. Recuerdo que la primera vez que supe de Alicia fue viendo aquel programa de los 40 que hacían en Canal +, cuando pusieron "Falling" y nadie la conocía. Con una sola vez que escuché la canción fui directa a comprarme el cd, así que me hace gracia que después de tanto tiempo sin volver a entusiasmarme con ella, me haya picado tanto a esta canción tan repetitiva.
Hace un par de días cuando volvía del trabajo, pusieron en la radio "Empire State of Mind". No le había prestado atención a la canción hasta ese momento, que me paré a poner el oído y creí reconocer a Alicia Keys. Tuve que subir corriendo a casa a buscar la canción y sip, ella era :D. Recuerdo que la primera vez que supe de Alicia fue viendo aquel programa de los 40 que hacían en Canal +, cuando pusieron "Falling" y nadie la conocía. Con una sola vez que escuché la canción fui directa a comprarme el cd, así que me hace gracia que después de tanto tiempo sin volver a entusiasmarme con ella, me haya picado tanto a esta canción tan repetitiva.
lunes, 4 de abril de 2011
El pequeño Grell

El pequeño Grell, a photo by Fidjie on Flickr.
Yayyy!!! pero qué ultrabonico está! hoy me ha llegado por fin el outfit de Grell que compré en un momento desesperado cuando creí haber perdido las gafas lilas de Charlie. Pero las encontré, así que Tobías se va a quedar con las rojas de calaveritas xD, y con el traje entero.
Podemos ir de nuevo a juego xDDDDD, un día de estos volveré a ponerme el cosplay para que se nos vea juntos xD. Grell is love!! Death~~~~~~~!!!
PD: ahora me he acordado que debo ver el ova de Kuro en el que salen los shinigamis *_*
sábado, 2 de abril de 2011
Himawari
Por fin tengo en mis manos los tres nuevos tomos de la línea Gaijin de Glénat. ¡Cuánto los he deseado! Si bien en la primera tanda ansiaba Lêttera y acabó sorprendiéndome Dos Espadas, ayer me ocurrió lo mismo, iba tras Underdog y el que realmente me capturó fue Himawari.
Admito que no seguía apenas el trabajo de Belén Ortega y desconocía el talentazo que tiene para dibujar y contar historias. Pero Himawari me ha enamorado, en todos los aspectos. Es una obra completa y redonda, tiene un dibujo pulido y maravilloso, que no escatima en detalles ni en personajes ni en fondos, con un equilibrio perfecto de negros y tramas. Cuando leo el tomo tengo la sensación de estar asomándome por una ventana y viendo lo que ocurre. Veo a una Himawari atroz y llena de rabia, en contrapunto a su hermano Shunya, más calmado y flexible, y tierno, debo decir. La historia está tejida con esmero, partiendo de la búsqueda y venganza de los hermanos, entrelazándose con un sutil romance y un intento de manipulación. Sin sobrecargarlo de personajes, cada uno de ellos cumple su rol con exactitud y sin divagar, pero sin tener la sensación de que todo es demasiado directo o escueto. Es ese equilibrio el que hace que te leas el tomo de un plumazo y sin darte cuenta.
(A partir de aquí, cuidadito con los spoilers)
El elenco de personajes tiene como protagonista a la fiera Himawari. Me ha sorprendido toparme con alguien que desde bien pequeña sintiera tanto odio y ni un ápice de miedo o duda. Al margen de la rebeldía o ímpetu que podría asociarse a alguien de su edad (pues tiene 16 años), la crueldad y la ira parecen estar arraigadas en su personalidad y no ser simplemente una consecuencia de su tragedia. Y pienso esto porque de ser por la sed de venganza, su hermano debería comportarse de igual manera, y sucede todo lo contrario. El carácter de Shunya, si bien también desea venganza, no es temperamental, es sosegado y sensato, y en el fondo aún conserva esperanza. El contraste de mentalidades provoca el alejamiento de ambos, dejando a Shunya en el lado dulce y cálido de su romance, y a Himawari en la soledad y la oscuridad. Es triste pero apasionado el encontronazo entre ellos al confesar sus respectivas prioridades, y me entusiasma descubrir la reacción descontrolada de Himawari, revelando esa posesividad y amor, que no se puede clasificar ni en fraternal ni en romántico.
El cast se completa con Ashura, que poco deja ver de su auténtico carácter (o tal vez el hombre es así de sencillo) pero que da pie a la preciosa escena contra la puerta *_*; Uruha, villano, o más bien bandido, que pone la nota discordante y arrabalera, y al mismo tiempo estúpida; la dueña de la casa de té, la manipuladora y sin escrúpulos; y Kitsune, quien siempre aparece para controlar y atar cabos sueltos. De todos ellos, Kitsune, tal vez por estar siempre en el lugar y momento oportuno, o por la máscara de gato, me resulta el más misterioso e interesante de los personajes secundarios. Parece que podría tener toda una historia detrás, pero no es su momento de revelarla.
Y esa es la gran pega del tomo (y de la mayoría de los tomos de Gaijin), que no da tiempo a desarrollar más cosas. Esta historia parece solo un breve inciso de todo lo que podría haber ocurrido u ocurrirá, y los personajes, que quedan bien desarrollados y sin carencias, podrían contarte mil cosas y vivir mil situaciones, porque se nota que dan de sí. Ojalá se arriesgaran a extender un poco más las historias. No me importaría haber esperado un año más si con ello hubiera podido leer la historia más extendida.
En resumen, Himawari es una obra recomendadísima, sobre todo si te gustan las historias con personajes algo atormentados y donde no todo son flores y estrellas.
Tanto me ha entusiasmado que no he podido evitar hacer un bocetillo rápido del encantador Shunya. Cosa más bonica de niño >3<
PD: iba a comentar los detalles que me han recordado a Samurai Champloo (solo en diseños, que conste), pero me he entusiasmado demasiado comentando otras cosas xD
Admito que no seguía apenas el trabajo de Belén Ortega y desconocía el talentazo que tiene para dibujar y contar historias. Pero Himawari me ha enamorado, en todos los aspectos. Es una obra completa y redonda, tiene un dibujo pulido y maravilloso, que no escatima en detalles ni en personajes ni en fondos, con un equilibrio perfecto de negros y tramas. Cuando leo el tomo tengo la sensación de estar asomándome por una ventana y viendo lo que ocurre. Veo a una Himawari atroz y llena de rabia, en contrapunto a su hermano Shunya, más calmado y flexible, y tierno, debo decir. La historia está tejida con esmero, partiendo de la búsqueda y venganza de los hermanos, entrelazándose con un sutil romance y un intento de manipulación. Sin sobrecargarlo de personajes, cada uno de ellos cumple su rol con exactitud y sin divagar, pero sin tener la sensación de que todo es demasiado directo o escueto. Es ese equilibrio el que hace que te leas el tomo de un plumazo y sin darte cuenta.
(A partir de aquí, cuidadito con los spoilers)
El elenco de personajes tiene como protagonista a la fiera Himawari. Me ha sorprendido toparme con alguien que desde bien pequeña sintiera tanto odio y ni un ápice de miedo o duda. Al margen de la rebeldía o ímpetu que podría asociarse a alguien de su edad (pues tiene 16 años), la crueldad y la ira parecen estar arraigadas en su personalidad y no ser simplemente una consecuencia de su tragedia. Y pienso esto porque de ser por la sed de venganza, su hermano debería comportarse de igual manera, y sucede todo lo contrario. El carácter de Shunya, si bien también desea venganza, no es temperamental, es sosegado y sensato, y en el fondo aún conserva esperanza. El contraste de mentalidades provoca el alejamiento de ambos, dejando a Shunya en el lado dulce y cálido de su romance, y a Himawari en la soledad y la oscuridad. Es triste pero apasionado el encontronazo entre ellos al confesar sus respectivas prioridades, y me entusiasma descubrir la reacción descontrolada de Himawari, revelando esa posesividad y amor, que no se puede clasificar ni en fraternal ni en romántico.
El cast se completa con Ashura, que poco deja ver de su auténtico carácter (o tal vez el hombre es así de sencillo) pero que da pie a la preciosa escena contra la puerta *_*; Uruha, villano, o más bien bandido, que pone la nota discordante y arrabalera, y al mismo tiempo estúpida; la dueña de la casa de té, la manipuladora y sin escrúpulos; y Kitsune, quien siempre aparece para controlar y atar cabos sueltos. De todos ellos, Kitsune, tal vez por estar siempre en el lugar y momento oportuno, o por la máscara de gato, me resulta el más misterioso e interesante de los personajes secundarios. Parece que podría tener toda una historia detrás, pero no es su momento de revelarla.
Y esa es la gran pega del tomo (y de la mayoría de los tomos de Gaijin), que no da tiempo a desarrollar más cosas. Esta historia parece solo un breve inciso de todo lo que podría haber ocurrido u ocurrirá, y los personajes, que quedan bien desarrollados y sin carencias, podrían contarte mil cosas y vivir mil situaciones, porque se nota que dan de sí. Ojalá se arriesgaran a extender un poco más las historias. No me importaría haber esperado un año más si con ello hubiera podido leer la historia más extendida.
En resumen, Himawari es una obra recomendadísima, sobre todo si te gustan las historias con personajes algo atormentados y donde no todo son flores y estrellas.
Tanto me ha entusiasmado que no he podido evitar hacer un bocetillo rápido del encantador Shunya. Cosa más bonica de niño >3<
PD: iba a comentar los detalles que me han recordado a Samurai Champloo (solo en diseños, que conste), pero me he entusiasmado demasiado comentando otras cosas xD
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